Una mirada atlética a dos meses de Santo Domingo 2026
Varios resultados importantes de la V Confrontación Nacional comienzan a dar luces de esperanza en el atletismo

PARA Cuba el atletismo es uno de los deportes más importantes de cara a su participación en citas multideportivas. Ante los ya cercanos Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026, el campo y pista vuelve a presentarse con la misión de ser uno de los principales aportadores a su medallero.
Por eso los resultados de la pasada V Confrontación Nacional, celebrada esta semana en el estadio Panamericano de La Habana del Este, comienzan a dar algunos destellos de esperanza.
Lo mejor de los dos días (6 y 7 de mayo) fue el récord nacional de Dayli Cooper en los 1500 metros (4:06.53 minutos). La camagüeyana pulverizó el anterior tope (4:09.57) de Adriana Muñoz, bajándole poco más de tres segundos, un registro que databa de hace 23 años, en agosto de 2003, en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo.
En lo que va de este almanaque, a ese crono no se le acerca nadie del área; la más próxima es su compañera Anisleidis Ochoa, quien en la propia confrontación firmó lo más sobresaliente de su vida en esa prueba, con 4:11.10. Luego aparece la jamaicana Adelle Tracey, con 4:11.44, corridos el 13 de febrero, en Alemania.
De esta manera, Cooper lanza su candidatura de podio para Santo Domingo 2026 en ese evento y en el de los 800 metros, en el cual es semifinalista olímpica y mundial.
Aunque no llegó a romper la supremacía cubana, el otro gran redito de las pruebas de confrontación fue el del martillista Ronald Mencía. Su disparo de 77,97 metros, además de ser lo mejor de su carrera, lo sitúa a solo cinco centímetros del récord nacional (78,02), en poder de Roberto Janet.
Mencía es otra de las grandes oportunidades de la embajada atlética a la venidera lid centrocaribeña. Hace tres años, en San Salvador, quedó muy lejos de las medallas, con solo 71,32. Sin embargo, el pasado miércoles lo hecho por él supera a los medallistas de oro, plata y bronce de aquella justa: el boricua Jerome Vega (74,83), el mexicano Diego del Real (74,57), entonces favorito y monarca defensor, y recordista de los Juegos, con 74,95; y el cubano Miguel Ángel Zamora (72,63).
Hoy, en el contexto de Centroamérica y del Caribe, Mencía es por mucho el lanzador de martillo más relevante. Veamos lo mejor de la región en este año: su compañero Zamora tiene 73,97, en febrero último; el puertorriqueño Vega, 73,95 el mes pasado; y otro mexicano, no Del Real, sino José Chávez, 70,17, también en el cuarto mes del presente calendario.
Igual alcanzaron sus más destacadas cotas de su carrera en la confrontación nacional Hansel Abreu, ganador de los 1500 metros, y el bólido Reynaldo Espinosa, en los 200.
El mediofondista detuvo el reloj en 3:46.18 minutos, lo que expresa su progresión en una prueba que en Centroamérica y el Caribe tiene grandes defensores. Para Espinosa, el tiempo de 20.67 segundos en el doble hectómetro es halagüeño, porque se ha esmerado más en los 100, en los que el miércoles marcó 10.21.
Lo más importante para el velocista es el despertar en una temporada en la que no empezó bien, pues sus piernas son otra referencia medallista para Santo Domingo 2026.
Una certera opinión como la de Alfredo Sánchez Barrios, avezado especialista en las estadísticas del deporte rey, considera positivo lo logrado por la saltadora de longitud, Rosmaiby Quesada. Su estirón hasta los seis metros y 63 centímetros es su segunda marca de la temporada, afirma, y agrega que solo es superada por sus registros de 6,67, el 13 de marzo en el Memorial Jesús Molina, y el 20 de febrero, en la III Prueba de Confrontación. Por supuesto que mantenerse en ese entorno le da mayores posibilidades de acercarse a la difícil barrera de los siete metros.
Un detalle más, y no es pequeño, fue el regreso a la pista cubana de Yarima García, quien tiene un contrato en Polonia. Según Sánchez Barrios, tal vez ella esté buscando marcas mínimas para los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Lo cierto es que ganó los 100 metros, con 11.58 y en los 200 escoltó a Yunisleidys García (23.43), con un tiempo de 23.83.
Alcanzar más de 74 preseas doradas en Santo Domingo 2026, a fin de sobrepasar lo conquistado en la pasada edición de San Salvador 2023, volverá a tener en los corredores y saltadores, y también a los que impulsan y lanzan, buena parte del basamento de esa aspiración.
