Destacan atención en centro de aislamiento Brisas del Mar (+Audio)

Historias de aquellos que, junto al personal de Salud, protagonizan capítulos de nuestra historia contra la Covid-19

leti brisas

«Hay que estar aquí para ver todo lo que hace el Estado cubano por la salud de las personas, de todos». Así gritó desde su ventana un paciente que se encontraba aislado en las conocidas Cabañas del INRA del complejo de Alojamiento Brisas del Mar de Caibarién.

Y sí, es cierto, es preciso llegar al lugar y a las demás instalaciones del complejo que por más de un año funciona como centro de aislamiento para sospechosos y contactos de positivos a la Covid-19. En primer plano, dos médicos y dos enfermeras con experiencia demostrada en el enfrentamiento a la pandemia, vigilan de manera permanente a las personas para atender no sólo síntomas presuntivos a esta enfermedad, sino padecimientos personales, y los examinan con PCR al primer y al quinto día.

Sin embargo, de su labor he dado muestras en disímiles momentos. Hoy quiero hablar de otras acciones que igual curan.           

Juan Carlos Castillo Pérez, administrador de las Cabañas del INRA, prefiere ser breve cuando de distinguir sus esfuerzos se trata. Faltó explicar que no solo son caibarienenses a quienes llaman sus huéspedes porque reciben el servicio como si de vacaciones estuvieran, y que, además, acogen a viajeros arribados de diferentes países a los municipios de Villa Clara.

En su primera noche reciben información del resultado del PCR inicial y a partir de ese momento, los atienden con placer y vigilan su salud, así hasta que, al comprobar resultados de la prueba del quinto día, son trasladados a sus viviendas sí resultan negativos y en caso contrario, a los centros médicos.

Leidy Chinea Cristo, jefa del departamento de alojamiento y gastronomía del Brisas del Mar, explica que, al momento de nuestra visita, 28 viajeros arribados de varios países permanecían en el hotel. Invita a comprobar el confort de las habitaciones: climatizadas, con televisión por cable y refrigeración, limpieza extrema y algunas con vista al mar.

Pero se trata, sobre todo, de la atención esmerada del personal médico y paramédico las 24 horas. Los horarios de alimentación que cumplen los más exigentes requisitos y sin costo alguno, aunque realmente cuesta.

El personal que labora en el complejo de alojamiento, ha permanecido con total dedicación por más de un año, otra muestra del sentido de pertenencia que los caracteriza. Exigencia total para servir a todos y a la vez protegerse. De hecho, ningún trabajador de sus instalaciones se ha contagiado.

Agregar que han elaborado alimentos para la venta al pueblo en diferentes áreas y han colaborado en zonas en aislamiento y cuarentena.

Para cumplir lo establecido en temas de prevención, no fue posible acercarme a los que permanecían atendidos y muy bien servidos en el Complejo Brisas del Mar, hoy centro de aislamiento. Por una ventana a gritos un cubano lo definió: «Hay que estar aquí para ver lo que hace el Estado cubano por la salud de las personas, de todos.»

Imagen: de la autora.

Leticia Braojos

Leticia Braojos

Periodista y asesora de programas radiales en la emisora Radio Caibarién

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