Esther, una mujer muy especial

Aunque por estos días se recupera de un padecimiento, estoy convencida de que, como yo, innumerables personas caminan a diario por el parque “La Libertad” de Caibarién, y estoy convencida de que la mayoría se ha percatado, de la presencia de una mujer sencilla que escoba y recogedor en mano mantiene limpio este céntrico y patrimonial sitio.

Se trata de Esther Manso Gómez, una caibarienense de 60 años de edad, de los cuales ha dedicado 19 a barrer el parque de la Villa Blanca; un oficio al que llegó en sus inicios – y así lo confiesa – a practicarlo con mucha vergüenza, una actitud superada con el tiempo y el placer que otorga mantener hermoso este lugar.

Esther Manso Gómez (le solicité quitarse el nasobuco para las imágenes de este reporte)

Esther, madruga de lunes a sábado, para iniciar su trabajo a las 5 de la mañana, momento en el que escasos transeúntes llegan hasta el parque, y aprovecha al máximo su jornada laboral, en la que sólo los domingos es sustituida por uno de sus compañeros de la Unidad Presupuestada de Servicios Comunales.

Ella es la única mujer barrendera de Caibarién, y lo afirma con orgullo, a pesar de su demostrada timidez y escasa conversación. También conocí del amor que siente por el parque, y de la molestia que le propinan los violadores de la disciplina social, esos capaces de tirar basura por doquier, maltratar las plantas, los bancos y cualquier otro sitio del lugar.

Esther Manso Gómez (le solicité quitarse el nasobuco para las imágenes de este reporte)

Esta mujer caibarienense se entristece al ver desolado nuestro parque en tiempos de Pandemia, y sonríe tímida al asegurarme que conoce a la mayoría de los habituales visitantes del parque, incluso hasta en el banco donde siempre suelen sentarse para conversar, leer la prensa, o regocijarse en este espacio de sano esparcimiento; el mismo en el que ella ha hecho amigos y disfrutado de la presentación de la Banda Municipal de Concierto, antes bajo la batuta del ilustre Maestro Marcos Urbay Serafín y ahora de los continuadores de su legado.

Asimismo, me contó que es hija única de un matrimonio que ya había renunciado a la posibilidad de tener descendencia, cuando ella nació por providencia del destino. Me habló con orgullo de sus cuatro hijas y ocho nietos de los que recibe un recíproco amor filiar.

En días de parrandas, Esther me comentó que es ayudada por sus compañeros para limpiar el parque de los restos de los fuegos artificiales y los festejos.

Por cierto, esta caibarienense es una mujer presumida, no teme andar sola desde  las cuatro de la mañana por las calles y avenidas de Caibarién, y por último me dejó bien claro que sólo se jubilará como barrendera del parque el día que la avanzada edad o la muerte le impidan hacer su labor.

Este 15 de febrero, Día del Trabajador de Servicios Comunales quiero felicitar y agradecer a Esther Manso Gómez y a todos sus compañeros que cuidan de nuestra ciudad y de los caibarienenses.

Imágenes de Ernesto Hernández Palencia

Yudith Delgado Rodríguez

Jefa del Grupo de Periodismo de Hipermedia, periodista, directora, locutora y guionista en CMHS Radio Caibarién.

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