¿Qué es el CONBAC? Parte 1

Mis colegas, compañeros de tantos años de labor, me animaron en la reunión realizada el reciente 29 de enero, en que celebramos los 25 años de nuestro Comité Nacional de Bienestar Animal de Cuba (CONBAC), a escribir en la columna sobre este grupo de trabajo cuya misión ha sido el desarrollo de esta ciencia veterinaria, cuyo liderazgo fue asumido por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), antes OIE, precisamente unos meses después de que nosotros asumiéramos esta alta responsabilidad el 30 de enero del 2001.
Para la mejor comprensión sobre la tarea asumida, es bueno conocer cuáles fueron los antecedentes históricos de la protección animal en Cuba.
Existen referencias sobre la fundación en el siglo XVIII de la Real Sociedad Protectora de Animales y Plantas de la Isla de Cuba, sociedad esta que tuvo una duración efímera (2 años), pues fue disuelta por sus autoridades, debido a problemas internos, de dirección y desviación de su objeto social.
Como ya les comenté en la tercera columna publicada en enero de 2025, sobre la protección animal en la obra literaria de José Martí, ese a mi modo de ver, es un antecedente relevante, pues evidencia lo que significó para el más universal de los cubanos el cuidado de los animales. Durante sus años en los Estados Unidos, escribió un artículo periodístico con fecha 15 de marzo de 1888 enviado al director del periódico bonaerense “La Nación”, que aparece con el título “Bergh” en las Obras Completas.
En Cuba existe información sobre algunos hechos insólitos. Citando a grandes rasgos, durante una investigación que realicé hace muchos años junto a la bibliotecaria Norma López Regalado en el Archivo Nacional de Cuba, nos resultó increíble el hecho, de que a principios del siglo XX durante la ocupación militar norteamericana, se publicara en el Periódico Oficial del Gobierno –de ocupación- el 28 de mayo de 1900, un documento legal de No. 217, ordenado por el entonces Gobernador Militar de Cuba Leonardo Wood y firmado por J.B. Hickey su Asistente Adjunto General, sobre la protección de los animales, en el que se dictaba textualmente en la orden I.: serán castigados con arrestos de uno a cinco días o con multa de uno a veinticinco pesos los que maltrataren a los animales bien sea un trabajo excesivo, bien sea tratándolos impropiamente… El resto del documento señalaba otras sanciones contravencionales y privativas de libertad para los infractores.
También hubo personalidades de liderazgo en la protección animal durante diferentes etapas. Una de esas personas fue la filántropa norteamericana Jeannette Ryder (1866 – 1931) que vivió en Cuba en la primera mitad del siglo XX, donde fundó la organización humanitaria Sociedad Protectora de Niños Animales y Plantas, conocida popularmente como el “Bando de Piedad” en el año 1906. Murió en La Habana el 11 de abril de 1931, a los 65 años y fue enterrada en la necrópolis de Colón. En 1945 se erigió ese sepulcro único de su tipo en el lugar, conocido como “la tumba de lealtad” o “la tumba del perrito”, dado que su perro Rinti allí establecido se rehusó de comer y beber agua, quedando hasta que murió a los pies de su dueña y esa es la imagen que representa el exclusivo panteón.Otra reconocida mujer que se dedicó a la protección animal fue la madre de la famosa poeta Dulce María Loinaz, Doña Mita Muñiz. Ella creó la finca La Misericordia, para alojar animales desamparados. Además de protección y cuidados de salud, incluyendo la esterilización de las hembras, allí también estableció un cementerio, acudiendo personas cuyos animales fallecían a darles sepultura en ese lugar. Mita se responsabilizaba con los recursos y gastos que requería la finca y la atención de sus animales. En 1962, ese lugar fue asumido por el Gobierno Revolucionario, pasando a ser una dependencia del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), pasando más tarde a ser la sede del Centro de Observación Animal de Arroyo Arenas.
El 4 de marzo de 1987 se creó en La Habana, la Asociación Cubana para la Protección de Animales y Plantas, más conocida como ANIPLANT, la que legalmente fue reconocida por la resolución No. 19 del día 19 de febrero de 1987, organización civil sin fines de lucro y con personalidad jurídica propia, ubicada desde su fundación en Príncipe # 128 % Espada y Hospital, municipio Centro Habana, La Habana. Es una asociación que agrupa voluntariamente a los ciudadanos cubanos y extranjeros residentes permanentes en el país, que se dedican a la protección de plantas y animales, reconocida constitucionalmente por la Ley 54 del Ministerio de Justicia y que tiene como órgano de relación al Departamento de Asociaciones del Ministerio de la Agricultura.
En junio del año 2000 se celebró en el Palacio de Convenciones de La Habana, el V Congreso Nacional de Ciencias Veterinarias organizado por la entonces asociación Consejo Científico Veterinario de Cuba (CCVC) y el Instituto de Medicina Veterinaria. Ese congreso también sirvió de marco para la celebración de la Asamblea General de del CCVC, reunión en la que delegados representantes de todas las filiales provinciales del país y del municipio Isla de la Juventud, entre los diferentes temas a debate, de forma espontánea comenzaron a señalar preocupaciones y situaciones relativas a la protección y el cuidado de los animales, entre los que principalmente aparecieron:
-la tenencia irresponsable de animales domésticos
– el uso indiscriminado de animales utilizados en el transporte
– manifestaciones de maltrato y abuso hacia los animales
– insuficiente aplicación de multas o sanciones a infractores
– poco control de la población canina y felina
– pesos excesivos para animales de tiro y carga
– falta de una legislación integradora para la protección legal de los animales
Esta reunión estuvo presidida por quien en esa fecha, era la presidenta de la asociación la Dra. Adela Encinosa Liñero, destacada profesional, a quien debe reconocerse la visión, la primacía y el mérito profesional de identificar la necesidad de introducir el estudio, la difusión y desarrollo del Bienestar Animal en Cuba. Ese hecho marcó un antes y un después. El bienestar animal nunca antes había sido precisado así por la profesión veterinaria, ni en la educación técnica o superior, las organizaciones agropecuarias y sociales del país, por eso se propuso tomar tan importante acuerdo, con la anuencia de todos, a partir del profundo análisis que se generó en la relevante asamblea.
El acuerdo del Secretariado y el Buró Ejecutivo de la asociación veterinaria fue: Introducir la difusión de la temática del Bienestar Animal en la profesión Veterinaria. Actualizar y divulgar la legislación vigente y trabajar en función de que se logre su completamiento.
A partir de ese acuerdo las cuatro principales tareas a desarrollar fueron:
– Designar una comisión que revisara y evaluara la legislación vigente relacionada con el Bienestar Animal.
– Reproducir la legislación relacionada con el tema y enviarla a las Filiales Provinciales del CCVC.
– Recomendar a las Facultades de Veterinaria que introdujera la disciplina del Bienestar Animal en los planes de estudio.
– Estrechar relaciones de trabajo con ANIPLANT.
Sobre estas bases se afianzaron y trazaron las estrategias de trabajo desde enero del año 2001, aún cuando no se contaba con experiencia anterior, ni con los lineamientos y directrices de la organización de la Sanidad Animal a nivel internacional, la Organización Mundial de Sanidad Animal (antes OIE).
Así fue que el 30 de enero del año 2001 se creó la Comisión Nacional de Bienestar Animal de Cuba en la sede del Consejo Científico Veterinario de Cuba, sita en Paseo No. 604 entre 25 y 27, Vedado, municipio Plaza de la Revolución, en La Habana. Este acuerdo contó con la anuencia del Instituto de Medicina Veterinaria y el apoyo del Director en el aquel momento el Dr. Emerio Serrano Ramírez, quien era el Delegado de Cuba ante la OIE.
Meses después fue que la OIE, se declaró oficialmente como la organización mundial de liderazgo en materia del Bienestar Animal, una ciencia veterinaria.
A partir de la puesta en marcha de las cuatro tareas aprobadas, comenzamos con la integración de la Comisión, que desde ese momento hasta hoy he tenido la alta responsabilidad de conducir, han sido 25 años de arduo trabajo, compartido con las funciones de la asociación hasta el 2016 y en el Centro Nacional de Sanidad animal actualmente. Debo destacar que en las etapas iníciales los miembros del CONBAC eran mayoritariamente presidentes de las Sociedades Cubanas de Clínica y Cirugía Veterinaria, de la Ciencia de Animales de Laboratorio, de Porcinocultura, de Avicultura y un especialista del sistema de la Salud Pública. En los últimos veinte años, la vida ha impuesto cambios en la composición del grupo y han formado partes médicos, veterinarios, biólogos, juristas, profesores universitarios, todos de elevada experiencia profesional y nivel de responsabilidad, especialista, másteres y doctores en ciencias que han aportado sus saberes y experiencia lo que ha permitido realizar las cuatro tareas de inicio y otras tantas que han ido surgiendo tano más complejas que las iniciales.
Esa diversidad en la formación profesional, el saber y la experiencia colectiva, más el apoyo de directivos, profesores, asesores, colegas de diferentes instituciones, de las provincias, de las asociaciones afines a los animales y otras, de productores, en fin de tantos que se dispusieron en algún momento a colaborar nos han dado el empuje y la firmeza para seguir trabajando hasta hoy.
Debemos decir, que una vez creada la comisión revisamos todas las normas nacionales relacionadas con los animales y la salud pública veterinaria y precisamos que en materia de legislación había que empezar de cero. Trabajamos en una versión inicial desde una propuesta que tenía ANIPLANT, luego elaboramos dos versiones más, pero que aunque mejor enfocadas, no tuvieron impacto, ni receptividad en materia jurídica. No fue hasta el 2019 que en otras circunstancias logramos el resultado esperado por años. De este asunto y de todo lo acontecido desde los años iniciales hasta ahora, estaremos tratando más adelante.
