Burbuja, sol, arena… y los vericuetos de Lidianny Echavarría

La jugadora artemiseña fue considerada Atleta Más Destacada de deporte colectivo, y con su compañera Leyla Martínez compartió el premio al Equipo Más Destacado

descarga 91

Me agradó muchísimo el interesante intercambio sin net de por medio. No había ninguna tensión y sí muchas temas por debatir. La ocasión ameritaba un acercamiento para conocer de momentos felices y tristes, en este año 2021 que casi expira. Entonces, tan concentrada y, al mismo tiempo alegre como se muestra en su accionar sobre las canchas, la joven voleibolista de playa Lidianny Echavarría accedió a conversar en exclusiva con Cubahora, en la Gala de Premiación a los Mejores Deportistas del Año 2021 en Cuba, que tuvo por sede el capitalino Teatro Martí.

Recuérdese que la artemiseña de 25 años fue considerada Atleta Más Destacada de deporte colectivo, y con su compañera Leyla Martínez compartió el premio al Equipo Más Destacado. Realmente, no esperé ser partícipe de ese «doble reconocimiento». Y no porque le falte aval competitivo a esta combativa jugadora, sino porque Cuba es un real semillero de excelentes atletas de deportes colectivos.

 Realmente, muy complejo este año 2021 para poder entrenar y competir…

– El voleibol de playa es un deporte muy bonito, de mucha velocidad, y requiere de mucho entrenamiento. En los inicios del año debimos entrenar bajo el sistema de «burbuja» durante seis meses en la escuela cubana de voleibol. No se podía entrar ni salir. Cuando logramos salir al extranjero, íbamos para las competencias y luego teníamos que pasar por cuarentena, algo muy aburrido, pero había que cumplir con los protocolos sanitarios.

Fueron tiempos bien complicados, pero nunca perdimos la concentración ni la motivación.

–  Ya en la palestra internacional, primero Yanileidys Sánchez…

– Sí, con Yanileidys competí muy bien en las tres paradas del Circuito Mundial disputado en Cancún, México, entre los meses de abril y mayo. Pude ponerme en forma y demostrar que tanta entrega en esa burbuja no había sido en vano.

En Cancún era la primera vez que el voleibol cubano de playa participaba en esa competencia. Ella (Sánchez) yo estuvimos bien, al extremo de alcanzar un meritorio quinto lugar en la última parada. Y de ahí fuimos a desarrollar una preparación muy corta para el preolímpico, que también se efectuó en Calima y en el cual alcanzamos primer lugar, evento que me sirvió además como preparación para los juegos olímpicos, máximo sueño de todo deportista.

No obstante, Cubahora les recuerda que el boleto olímpico lo consiguió el binomio de Leila Martínez y Maylén Delis, por el cúmulo de eventos puntuables que inicialmente exigía la FIVB. Pero la Isla cumplió lo establecido y presentó dos parejas en el preolímpico, y de esas cuatro jugadoras debía salir la dupla que la representaría en Tokio 2020.

– Entonces, después de tu excelente labor con Sánchez, reaparece Leyla Martínez…

– Tras conseguir Cuba el boleto olímpico, y a decisión de los entrenadores, recuperé mis entrenamientos con Leyla, a quien conozco desde hace mucho tiempo y nos llevamos muy bien en el terreno de juego. Queríamos tener una buena actuación en Tokio y nos preparamos muy bien.

A los lectores de Cubahora les comento que el voly femenino cubano de playa había participado en tres juegos olímpicos: Tamara Larrea y Dalixia Fernández en Sídney 2000 y Atenas 2004; además, estas y el dueto de Imara Estévez-Milagros Crespo lo hicieron en Pekín 2008. Es decir, que no hubo cubanas en las dos últimas citas estivales.

La dupla de Lidy-Leyla venía trabajando junta desde hacía mucho tiempo. En 2017 alcanzaron el noveno puesto en el campeonato del orbe, lo mejor del voleibol de playa rama femenina en el período 2016-2020. Y también sumaron dos medallas de oro y una de plata en el periplo de Norceca. Pero una lesión de Lidy en su rodilla izquierda, que requirió dos operaciones, las separó un año después.

– ¿Podrías describir lo sucedido en Tokio?

– Comenzamos con dos derrotas sucesivas frente a Clancy Taliqua y Mariafe Ardacho del Solar, de Australia (15-21, 14-21), y luego ante las rusas Nadezda Makroguzova y Svetlana Kholomina (16-21, 11-21). Pero nunca nos sentimos derrotadas ni perdimos la motivación. Entonces, en la última posibilidad de mantenernos en el torneo, derrotamos a las parejas de Italia (Menegatti-Orsi Toth) y de Países Bajos (Stam-Schoo). Ya en octavos de final caímos contra las estadounidenses Alix Klineman y April Ross (plata en Londres 2012 y bronce en Río de Janeiro 2016).

Asi, con este saldo de dos victorias y tres derrotas, Lidy y Leila terminaron en el séptimo lugar. Pero hay más. El voleibol de playa, en su rama femenina, fue el único deporte colectivo que pudo presentar Cuba en los Juegos Olímpicos de Tokio.

– ¿Qué tienen previsto para el 2022, en cuanto a evento polideportivo se refiere?

– Si finalmente se controla la pandemia a nivel mundial, tenemos previsto participar en los circuitos mundiales y las competencias que anuncie la FIVB para ir en plena forma al Campeonato Mundial, que será en Roma, donde necesitamos alcanzar un buen resultado. Para ello habrá que entrenar muy fuerte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Complete la operación *