Derecho familiar más allá del Código de las Familias

Derecho familiar más allá del Código de las Familias


Ana María Álvarez-Tabío, experta en derecho familiar, considera que las reformas en el ámbito jurídico familiar van más allá de la aprobación de un nuevo Código de las Familias, pues se trata de una cuestión que impacta en múltiples esferas de la vida social y debe tomarse en cuenta para la elaboración de todas las normativas.

El ordenamiento jurídico constituye un sistema con vasos comunicantes hacia las diversas disciplinas, y ninguno puede verse aislado, por lo cual la interacción y comunicación entre los disímiles grupos legislativos resulta esencial para lograr completitud y coherencia en los cambios en ese orden, señaló en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias.

La profesora titular y principal de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana puntualizó que el proceso lógico en estos casos demanda, tras la aprobación de la Constitución de la República, la conformidad de los textos sustantivos más generales y lo último serían las leyes adjetivas o procedimentales, las cuales detallan cómo canalizar la protección de los derechos estipulados.

Por ejemplo, acotó, un nuevo Código de las Familias incide en gran medida en el Código Penal, dada la manera en que visibiliza el tratamiento a temas como la violencia intrafamiliar o asociada a las relaciones de parentesco.

En ese sentido, destaca que con la reciente aprobación de la novedosa Ley de Proceso Penal, por la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), se incorpora la definición del defensor (abogado) como sujeto procesal y sus requisitos y se amplía la presencia y protección de las víctimas en el ejercicio de sus derechos.

También el país contará a partir del próximo año con un Código de Procesos que adiciona dentro de las medidas cautelares, unas dirigidas a los bienes y otras a las personas y las familias, que les ofrecen a los jueces herramientas eficaces para asegurar bienes y ordenar mandatos contra personas, con una especial relevancia en los casos familiares, en aras de resguardar el interés superior de las niñas, niños y adolescentes.

De especial atención resultan las salvaguardas que establece esta norma para las personas en situación de discapacidad, así como en los casos de violencia de género o familiar, cuando intervienen menores de edad y cualquier otra situación en que involucre a personas en condiciones de vulnerabilidad.

Asimismo, se reconoce el rol de la mediación como vía alternativa para la solución judicial y se faculta al tribunal para adoptar un tratamiento especial en el caso de los asuntos familiares, por la relevancia que reviste en esta materia lograr acuerdos que evadan el conflicto judicial y mantengan la armonía en el seno de las familias.

Dichos métodos alternos de solución de conflictos también se legitiman en la Ley de los Tribunales de Justicia, al igual aprobada por el Parlamento cubano, la cual aboga por la utilización de fórmulas conciliatorias para una aplicación más racional y expedita de la justicia de conformidad con los interés de las partes.

Álvarez-Tabío agregó que otra normativa en las cual debe mostrarse las reformas en materia familiar es la vinculada a la vivienda, en aras de fortalecer la protección a la familia como grupo y al espacio donde suelen desenvolverse sus relaciones.

De igual forma hizo referencia a los necesarios cambios en la Ley de Notarías, por el papel importante que tendrán los notarios en la canalización de varias situaciones dentro del espacio familiar, así como en la Ley del Registro del Estado Civil, en la cual es preciso añadir una sección dedicada a las uniones de hecho afectivas.


La también miembro de la Sociedad Científica de Derecho Civil y Familia de la Unión Nacional de Juristas de Cuba mencionó además la influencia de las disposiciones familiares en las normas que se aprueben en materia económica, las cuales deben ser coherente con la igualdad de derechos a la que se aspira para el régimen económico del matrimonio y el empoderamiento de la mujer.

Por último, aludió a la incidencia de la propuesta de normativa familiar en el Código de Trabajo, por la posibilidad que da a distintos sujetos, quienes desenvuelven relaciones típicamente familiares, para que tengan acceso a determinadas licencias laborales.

El venidero mes de diciembre el Anteproyecto del Código de las Familias se presentará a la ANPP para su aprobación por los diputados y posterior consulta popular, con anterioridad el documento fue sometido a la consulta especializada de 47 instituciones y organizaciones.

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