Nubia venció

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Pechos que son altares de la Nubia,
Brazos que son sus fuertes y murallas!

Se lanzaron con la convicción de Abdala a defender la vida de su pueblo. No blandieron el hierro ni empuñaron la lanza. Sus armas fueron microscopios, reactivos, modelos bioinformáticos. Pero la certeza en la entrega era la misma del indomable guerrero martiano.

Venían de la simiente sembrada por un grande y de la obra cimentada por más de tres décadas de consagración a la ciencia. No podían fallar en esta batalla. Estaba en juego la existencia misma de su pueblo, de sus familias, de sus amigos.

Se afanaron sin descanso en el empeño, lo hicieron con organización y modestia proverbial, vencieron los obstáculos del bloqueo y de la escasez financiera, se sobrepusieron a los escépticos y a los instigadores del odio; e hicieron la obra.

Abdala es ya vacuna. Su eficacia comprobada es noticia mundial y asombra. Una pequeña nación, hostigada y sin recursos, es capaz de un hecho científico de talla universal: obtener las dos primeras vacunas de Latinoamérica y de las primeras en el mundo contra la COVID-19, en medio de uno de los más difíciles periodos de la Patria.

Dicen que allá en Santiago, desde los ensayos clínicos, la gente del pueblo le puso Cachita. Y yo no sé cuánto de misticismo puede haber en cada bulbo de Abdala. Pero sí se cuánto de talento, de horas de trabajo y grandeza humana hay en cada uno de los cinco millones de dosis ya fabricadas y en los muchos millones más por venir.

Disfruté las imágenes de alegría de Marta y Eulogio, la sonrisa de Verena, la emoción de Guillén, el entusiasmo de Miladys, los iluminados ojos verdes de Sonia, el aplauso vibrante de todo el colectivo de científicos ante el anuncio de la hazaña.

Lo merecía el CIGB. Lo merecía Cuba.

La Nubia de Martí y Fidel ha vuelto a vencer.

Tomado de Cubadebate

Tomado de Cubadebate

Medio de información alternativa que alerta sobre campañas de difamación contra Cuba. Publica noticias y análisis con un tratamiento objetivo de los hechos. Muestra los intereses que el poder global oculta para mantener sus privilegios. UCI, La Habana, Cuba. editor@cubadebate.cu

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