Anamú, huele mal pero cura

Tanto en terrenos yermos como cultivados de toda Cuba crece el Anamú (Petiveria alliacea L.), una planta de olor fuerte y descargable considerada una hierba indeseable, pero Pedrito, el Yerbero de Caibarién asegura que tiene múltiples propiedades curativas.

Esta planta perenne crece erguida, es algo leñosa en la base, y puede alcanzar hasta 1 metro de altura. Sus hojas son alternas, enteras, pequeñas y en general elípticas. Las flores forman inflorescencias en ramilletes y tienen color blanco. Es un arbusto que florece y fructifica durante todo el año.

En el portal digital Fitomed, elaborado por especialistas del Ministerio de Salud Pública de Cuba se le atribuyen, al Anamú propiedades terapéuticas (aún no aprobadas), como las siguientes: Antiespasmódica, abortiva, antiherpética, antihelmíntica, diurética, antirreumática, anticancerosa, antiinflamatoria y para
tratar afecciones cutáneas.

Las investigaciones demuestran los efectos de esta planta como antileucémicos, antitumorales y citotóxicos contra varios tipos de células cancerosas. En un estudio publicado en noviembre de 2008 en la revista BMC Complementary and Alternative Medicine, se encontró que el anamú combate las células cancerosas de diversos modos. Se señala, además la deseabilidad de continuar el estudio de esta planta como un posible agente para combatir tumores malignos.

En un estudio con ratones llevado a cabo en 1990 se demostró que el Anamú posee un efecto hipoglucemiante (es decir, que reduce el nivel de glucosa o azúcar en la sangre). Tras una hora de administrado a los roedores se registró una baja de los niveles de azúcar en la sangre de más de 60 por ciento.

Estudios publicados entre los años 1997 y 2001, sobre el Anamú confirmaron las propiedades inmunoestimulantes (estimuladoras del sistema inmunológico). Estudios llevados a cabo en Suecia indican que el anamú posee propiedades analgésicas y antiinflamatorias similares a los nuevos medicamentos contra la artritis.

Las investigaciones demuestran efectos antileucémicos, antitumorales y citotóxicos contra varios tipos de células cancerosas. En un estudio publicado en noviembre de 2008 en la revista BMC Complementary and Alternative Medicine se encontró que el anamú combate las células cancerosas de diversos modos. Se señala, además la deseabilidad de continuar el estudio de esta planta como un posible agente para combatir tumores malignos.

En un estudio con ratones llevado a cabo en 1990 se demostró que el anamú posee un efecto hipoglucemiante (es decir, que reduce el nivel de glucosa o azúcar en la sangre). Tras una hora de administrado se registró una baja de los niveles de azúcar en la sangre de más de 60 por ciento.

Otra investigación publicada en 1993 demuestra sus propiedades inmunoestimulantes (estimuladoras del sistema inmunológico). Mientras Estudios divulgados entre 1997 y 2001 confirmaron estas propiedades. En Suecia se realizaron pesquisas que demuestran que el Anamú posee propiedades analgésicas y antiinflamatorias similares a los nuevos medicamentos contra la artritis.

El sabio cubano, Juan Tomás Roig, al mencionar las virtudes medicinales del Anamú, consigna que se emplea comúnmente como antiespasmódico y abortivo.

La decocción con sus hojas y tallos, de manera tópica se usa contra padecimientos cutáneos y en particular contra herpes simples. Añade que la raíz es diurética y, además se emlea para atenuar dolores de muelas.

Roig, aseveró: “a nosotros se nos ha asegurado que el cocimiento del Anamú con Romero es muy bueno para la ronquera”.

Por su parte la Dra. Lérida L. Acosta de la Luz señala que desde el punto de vista de la composición química de esta planta contiene entre otros elementos calcio, azufre, flúor y cloruros.

La decocción con hojas y raíces de esta planta se utiliza en inhalaciones para cefaleas o dolores de cabeza y en enjuagues bucales contra el dolor de muelas y el reumatismo.

Añade la Dra. Lérida que “se ha comprobado en animales de laboratorio el efecto antiinflamatorio y analgésico de la decocción con hojas secas de Anamú.
Sin embargo, el Yerbero de Caibarién, como de costumbre advierte que antes de poner en práctica alguno de estos remedios medicinales con Anamú se precisa consultar al médico, en particular porque esta planta tiene precauciones para su uso, en particular las relacionados con la causa de trastornos digestivos y atrofia muscular en el ganado.

Asimismo, debido a su capacidad de estimular contracciones uterinas no debe usarse durante el embarazo. Tampoco debe utilizarse sin supervisión profesional por las personas que ingieren anticoagulantes. Esto debido a que contiene una pequeña cantidad de coumarin.

Sobre esta planta Pedrito no encontró, durante su indagación propiedades para la belleza o la culinaria, pero el Yerbero de Caibarién está convencido de que constituye uno de los componentes de formulaciones en ambos casos, en especial porque el Anamú, huele mal pero cura.

Fuentes:

– Roig. J. T.: Plantas medicinales, aromáticas o venenosas de Cuba. La Habana. Ed. Científico Técnica, 1988.

– Portal digital Fitomed, elaborado por especialistas del Ministerio de Salud Pública de Cuba.

-Varias publicaciones de Internet.

-Fotos tomadas de Internet.

Yudith Delgado

Yudith Delgado

Periodista, guionista y directora de programas radiales. Amante de mi familia y de Caibarién.

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