Las búsquedas de Shanaya Herrera

La obra fotográfica de Shanaya Herrera se resiste a quedar fijada en una única identidad estilística. Más que un sello reconocible y cerrado, lo que articula su trabajo es una vocación de exploración que la conduce por diversas matrices simbólicas, asumidas como territorios de prueba y de riesgo.
Cada serie parece responder a una necesidad distinta, a un estado de búsqueda donde la imagen no se agota en lo visible, sino que se abre a capas de sentido que interpelan al espectador desde lo emocional y lo conceptual.
Con una marcada carga autorreferencial, sus obras pueden propiciar la confluencia de elementos disímiles para recrear visiones de filiación surrealista, donde el cuerpo, los objetos y el espacio se articulan como fragmentos de un relato interior. En otros momentos, esa autorreferencialidad deviene indagación más contenida sobre la identidad, asumida desde la economía de recursos expresivos y una notable densidad conceptual.
La imagen se vuelve entonces síntesis, silencio, gesto mínimo que condensa una experiencia vital o una pregunta persistente.
Ese tránsito constante le permite moverse con soltura del barroco a una esencialidad casi minimalista, pasando por aproximaciones de tono impresionista que privilegian la atmósfera y la sensación.
No se trata de eclecticismo gratuito, sino de una estrategia consciente que entiende la fotografía como lenguaje abierto, capaz de mutar, según las exigencias del pensamiento y la emoción.
En la plataforma Artemorfosis hay una selección más amplia de su obra: https://sl1nk.com/eNCxw




