Treinta y dos cubanos en Venezuela, legado de valentía

La historia de Cuba de las últimas décadas está marcada por gestas de solidaridad internacional que han exigido de sus protagonistas un valor extraordinario. Así como en Angola, la hazaña trasatlántica por la que pasaron más de 300 mil combatientes cubanos entre 1975 y 1991, el 2026 comenzó con la caída en Venezuela de 32 compatriotas. Ellos asumieron hasta las últimas consecuencias el deber de acompañar a un proyecto antimperialista en América Latina en momentos de agresión directa y desproporcional.
Su entrega no es un hecho aislado. Cada uno de ellos fue la continuidad de una tradición internacionalista que ha caracterizado a la Revolución Cubana desde sus inicios. La decisión de estar presentes en Venezuela, junto a la Revolución Bolivariana iniciada por Hugo Chávez, fue expresión del compromiso de todo un país con las causas justas.
La valentía de estos mártires se expresó en su disposición a asumir peligros cada vez más inminentes tras la escalada imperialista, con el presidente norteamericano Donald Trump al frente del Despacho Oval. En medio de circunstancias adversas, los combatientes de la Mayor de las Antillas, con el sacrificio de sus vidas, pusieron en alto la dignidad de los cubanos.
Ese sacrificio demuestra que la historia, incluso la reciente, es fuerza movilizadora y de inspiración. Su ejemplo señala el camino de la resistencia frente a las agresiones imperialistas. Treinta y dos cubanos dieron su vida en tierras venezolanas, y su legado se inscribe en la misma línea de quienes durante el paso del tiempo han abonado con su sangre el camino de la justicia y la soberanía de los pueblos.
