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Altas temperaturas: no juegues con el calor

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Aunque este verano ya se ha reiterado que en Cuba no estamos viviendo ninguna ola de calor, ni será probable que así suceda por nuestra propia condición de isla, de todas formas, las altas temperaturas golpean fuerte.

Es así, en parte por la sensación térmica, y también porque, aun sin establecer récord, los termómetros andan marcando alto.

Por eso, es necesario protegerse de estas temperaturas, pues, además de influir en el estado de ánimo volviéndonos irritables o desanimados, también pueden perjudicar otras esferas de la salud.

Sin pretender alcanzar en estas líneas un rigor científico, de todos modos es conveniente recordar, al menos a grandes rasgos, cómo funciona el cuerpo humano ante mucho calor, para así ayudarlo.


Foto: Getty Images

Es el hipotálamo el encargado de regular la temperatura corporal, y para ello se vale de los termorreceptores, ubicados, sobre todo, en la piel. Al detectar un aumento de la temperatura, echa a andar un par de mecanismos buscando estabilizar y mantener la temperatura del cuerpo dentro de los parámetros normales.

Dichos mecanismos son la transpiración y la vasodilatación. El primero no es más que la producción de sudor. Y el mismo, compuesto por agua, sales minerales y toxinas, al salir por los poros y evaporarse, contribuye a liberar el exceso de calor.

La vasodilatación, por su parte, es, como su nombre indica, la dilatación de los vasos sanguíneos de menor diámetro y más cercanos a la epidermis. Al dilatarse los mismos, circula por ellos más volumen de sangre y esta puede «enfriarse» más, tributando así a una idónea temperatura corporal.

La OMS y la OPS recomiendan

Las altas temperaturas que se registran por estos días en el mundo, y que sí han estado acompañadas por olas de calor y lamentables fallecimientos en varios países, entre los efectos negativos para la salud humana pueden provocar deshidratación, enfermedades respiratorias y cardiovasculares, y otras. 


Agobiada por el calor en la India. Foto: Rajesh Kumar Singh / AP

De ahí lo importante de seguir los consejos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), así como de reconocidos expertos en el orden individual, para prevenir y reducir los riesgos asociados al calor, y que CubaSí ha resumido a partir de diferentes publicaciones.

-Evitar, dentro de lo posible, la exposición directa al sol, especialmente entre las 11:00 y las 16:00 horas. La exposición excesiva al sol puede causar insolación, agotamiento por calor e hipertermia.

-Beber suficiente agua, incluso si no se tiene sed. No esperar a tener sed para consumir líquidos, sobre todo agua, que es el principal componente del cuerpo humano y esencial para mantener una buena hidratación y regular la temperatura corporal.


Foto: tomada de salud.msp.gob.cu

-Evitar tomar alcohol y bebidas con cafeína o muy azucaradas.

-Reducir la actividad física intensa o prolongada en las horas más calurosas del día y descansar con frecuencia a la sombra o en lugares frescos. «La actividad física intensa aumenta la producción de calor del cuerpo y puede provocar deshidratación, calambres musculares o golpes de calor».

-Evitar hacer ejercicios físicos en exteriores durante las horas de más calor.

-Usar ropa ligera, holgada, de colores claros, preferiblemente de tejidos que permitan el paso del aire.


Mantener una buena higiene personal y ambiental es un requerimiento en estos tiempos de tanto calor.

-Comer alimentos bien cocinados.

-Usar bloqueadores solares.

-Ventilar las habitaciones.

-Prestar atención a las personas más vulnerables al calor, como los niños, ancianos, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas o discapacidad y trabajadores expuestos al sol o al calor.

-Consultar al médico ante cualquier síntoma relacionado con el calor, como mareos, náuseas, dolor de cabeza, fiebre o calambres musculares. Dichos síntomas pueden indicar una alteración del equilibrio térmico del cuerpo que requiere atención médica inmediata.


Las altas temperaturas pueden provocar, por la sudoración, una pérdida de electrolitos como sodio y potasio, lo cual podría tener impactos cardiovasculares. Foto: tomada de eltiempo.com

La OPS también recomienda fortalecer en la región las capacidades del sector salud y de los servicios meteorológicos para enfrentar las olas de calor, mediante el desarrollo de planes de acción que incluyan mejoras en los preparativos y la respuesta frente a esta amenaza. Además, sugiere adoptar medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, causa del cambio climático.

«El cambio climático es la mayor amenaza para la salud mundial del siglo XXI. La salud es y será afectada por los cambios de clima a través de impactos directos e indirectos», indica en su sitio web oficial esa organización panamericana.


Tomado del sitio oficial de la OPS

En esta geografía

La Ms.C. Nathalí Valderá, profesora, meteoróloga, presentadora del tiempo e investigadora del Instituto de Meteorología, es de los especialistas cubanos que ha explicado y subrayado por qué en nuestro país no hay olas de calor.

En su perfil de Facebook se abunda sobre el porqué de las altas temperaturas que vivimos actualmente:

«Lo que pasa es que en estos momentos tenemos un flujo del Sudeste al Sur muy cálido que favorece el ascenso de las temperaturas. Esto, a su vez, se ve agravado por la poca nubosidad en horas de la tarde, la variabilidad de los vientos y el alto contenido de humedad, que no favorece la evaporación del sudor».


Foto: David Estrada Rodríguez

En Cuba, abunda la meteoróloga, durante el período lluvioso, son habituales las tardes muy cálidas con temperaturas cercanas o superiores a los 35°C. Ya en la noche y la madrugada, refresca descendiendo a valores inferiores.

El récord absoluto de temperatura máxima en Cuba, precisa, es de 39.7°C, y ocurrió el 12 de abril de 2020 en Veguitas, Granma.

También ella, desde esa red social, subraya que «En estos días muy cálidos es recomendable mantenerse hidratado, así como descansar con frecuencia a la sombra. Usar ropa de tejidos naturales, ligera y holgada, de colores claros; sombrero; gafas de sol y cremas protectoras solares, y permanecer en espacios ventilados». 

A buen entendedor, pocas palabras, aunque mucho sea el calor.


Foto: Jaliosky Ajete Rabeiro / guerrillero.cu

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