Porque no falta ni el cariño, ni la magia (+Audio)

Ante cada obstáculo, se multiplica el amor. Fuerza que guía, con la Covid-19 y tantos otros peldaños por subir, la labor diaria de los círculos infantiles de Caibarién

circulo infsntil

Hace exactamente un año estábamos moviendo estantes, recuperando espacio en los salones, enseñando a los niños y los padres el correcto lavado de las manos. Mientras nuestros colegas cerraban las aulas en cada escuela, nosotros aprendíamos a abrirlas más seguras, y con el compromiso de cuidar el futuro.

Es cierto que muchas familias llevaron a sus pequeños a casa, pero otras madres, cumpliendo misiones importantes en sus puestos de trabajo, confiaron, y aún confían en los salones de los círculos infantiles como el mejor lugar para sus hijos.

Ningún mes, desde marzo del pasado año, ha sido igual. Ha cambiado la forma de recibir a los pequeños, aún sufrimos la ausencia de los abrazos y los besos de las seños, hemos tenido que bajarle el volumen a la alegría contagiosa. Pero no ha faltado ni el cariño, ni la magia, ni el sacrificio que cada círculo infantil ejemplifica.

Hoy existen más manos en este empeño, porque también de ordenamiento hemos tenido que aprender. Vamos acomodando mejor cada proceso, y eso nos invita cada día a perfeccionar el trabajo, otro de los retos que nos impone la educación.

Pero lo mejor es que ante cada obstáculo, multiplicamos el amor por la infancia, fuerza que guía, con la Covid-19 y tantos otros peldaños por subir, la labor diaria de los círculos infantiles.

Imagen: tomada del muro de Facebook de la autora.

Alejandra Rojas

Alejandra Rojas

Periodista, locutora y guionista en la emisora Radio Caibarién

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