Los Juegos Olímpicos y el desafío de la igualdad de género

Los Juegos Olímpicos, esta vez envueltos en una serie de medidas para prevenir la COVID-19, a pesar de los cambios, mantendrán un tema vigente: la igualdad de género

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Los Juegos Olímpicos, esta vez envueltos en una serie de medidas para prevenir la COVID-19, a pesar de los cambios, mantendrán un tema vigente: la igualdad de género.

Si hiciéramos un podio histórico en los mundiales de natación, la española Ona Carbonell, de nado artístico, ganaría la medalla de bronce, solo por detrás de Michael Phelps (33 medallas) y de Ryan Lochte (27). Carbonell es la nadadora con más preseas en las citas del orbe (23).

Ella decidió no competir en Tokio-2020 para ser madre. Su hijo, Kai, nació en agosto del año pasado, y en circunstancias normales, ella no habría podido competir en la cita. Ahora la realidad es otra y opta por estar en la capital nipona representando a España, por última vez en el mayor escenario deportivo.

Retornó a la piscina 40 días después de dar a luz, combinando los entrenamientos con la lactancia materna, y también se desempeña como diseñadora, esforzándose para clasificarse rumbo a Tokio. Ante esta realidad, la ibérica se ha manifestado preocupada por un tema: «Si logramos la igualdad de género en el deporte, ayudará a la sociedad en general»».

En el deporte todavía queda muchísimo para alcanzar esa paridad, desde los ingresos hasta la repercusión de las victorias femeninas y su realce en las publicaciones. No se valora por igual el éxito femenino frente al de los hombres, convertidos en héroes como Phelps, restándoles el brillo a las hazañas de la atleta mujer.

Se ha trabajado por lograr esa igualdad. En Río-2016, las mujeres representaron el 45 % del total de los deportistas; de nuestro continente participaron 1 460 atletas, y de ellos el 38 % correspondió al sexo femenino. Las cinco delegaciones con más mujeres fueron Brasil (210), Argentina y Colombia (74), y México y Jamaica (34).

En los primeros Juegos, celebrados en Atenas 1896, las mujeres estuvieron ausentes, y en los siguientes, en 1900, su representación fue del 2 % del total de los atletas, participando solamente en disciplinas que eran consideradas acordes a su naturaleza: golf y tenis.

Pasaron 114 años para que la participación fuera casi igual entre hombres y mujeres, en los Juegos de Londres-2012, en los cuales, por primera vez, compitieron en todas las categorías. Sin embargo, en Río-2016 se divisó la desvalorización que de ellas hizo la prensa, inclusive en deportes en los que lograron mayor cantidad de medallas que los hombres, o retribuidas con menores montos salariales o de financiación, como manifestaciones del problema.

La igualdad de género en los Juegos Olímpicos seguirá siendo un desafío.

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