¿Cómo prevenir la neumonía en niños? (+ Infografía)

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Con la celebración del Día Mundial contra la Neumonía (12 de noviembre) se desea sensibilizar acerca del problema de salud pública y ayudar a prevenir la pérdida evitable de millones de vidas de niños, que se registra cada año por causa de esa enfermedad. 

La neumonía es el proceso inflamatorio agudo del parénquima pulmonar (tejido encargado del intercambio gaseoso), de causa infecciosa y evidenciado por manifestaciones clínicas dependientes de la edad, del estado nutricional del niño y de la causa de la neumonía. Este padecimiento se acompaña de infiltrados inflamatorios en el examen radiográfico de tórax.

Para conocer cómo se comporta este padecimiento en edades pediátricas en Cuba, nuestro sitio reproduce una entrevista que realizara  Adelante.cu, a la Dra. Yanet Loret de Mola Bueno, especialista de 1er. grado en Medicina General Integral (MGI), de 2do. grado en Terapia Intensiva y Emergencia Pediátrica, del hospital pediátrico Eduardo Agramonte Piña, en Camagüey.

—¿Cómo se comporta la neumonía en los niños en cuanto a número de casos?

—Es un motivo frecuente de consulta pediátrica y hospitalización. Constituye la principal causa infecciosa de muerte en los niños de todo el mundo, se presenta con mayor frecuencia en los menores de cinco años y son los que tienen mayor posibilidad de padecer neumonía grave, de ahí la posibilidad de exhibir la más alta tasa de mortalidad y dentro de ellos los menores de un año conforman el grupo etario más vulnerable.

“Se ve con más frecuencia en los varones, los cuales son más susceptibles a adquirir infecciones, porque en las hembras influye el cromosoma XX (encargado de dar mayor apoyo inmunológico en el primer período de la vida). Tal consideración hace que el sexo masculino se considere, solo por eso, un factor de riesgo”.

—¿Cuáles son otros factores de riesgo?

—La corta edad. Hay una mayor incidencia en los menores de cinco años, debido al bajo desarrollo de los mecanismos de defensa del aparato respiratorio y tener mayor inmadurez inmunológica, además, por las frecuentes infecciones virales en niños pequeños, las que afectan los mecanismos defensivos locales del aparato respiratorio y predisponen a la adquisición de neumonía. El bajo peso al nacer, la prematuridad y la desnutrición son factores de riesgo importantes. Las enfermedades crónicas de base, como las cardiopatías, las nefropatías, entre otras, propician la adquisición de esta dolencia por la inmunosupresión (defensas bajas), influye igual la ausencia o suspensión precoz de la leche materna exclusiva y la falta de inmunizaciones (vacunación incompleta).

“No podemos olvidar la contaminación del aire interior ocasionada por el uso de biomasa (ejemplo: leña o excrementos) como combustible para cocinar o calentar el hogar. El hacinamiento y el consumo de tabaco por parte de los padres aumentan los riesgos para adquirir la neumonía”.

—¿Cuándo puede asegurarse que estamos ante una neumonía grave?

—Al aparecer fiebre de manera persistente y alta, o sea, de 38,5 °C o más, signos de insuficiencia respiratoria dada por frecuencia respiratoria elevada y rápida (taquipnea), quejido respiratorio, aleteo nasal, tiraje generalizado (retracciones del tórax, entre las costillas y por debajo de estas, por encima de las clavículas y del esternón), movimiento paradójico del abdomen y el tórax durante la respiración, cianosis (coloración azulada de la piel y las mucosas) peribucal, de las uñas o generalizada.

“En el niño menor de un año vemos la aparición de movimientos de la cabeza durante la respiración.

“Se añade la incapacidad para beber o vómitos de todo lo ingerido, puede disminuir la cantidad de orina, y que se le inflame o distienda el abdomen. Todos estos signos que hablan de aparición de complicaciones graves.

“Tales manifestaciones clínicas, y en los niños pequeños, menores de un año, el rechazo al pecho, el decaimiento o irritabilidad, que llore mucho o duerma más de lo acostumbrado, son alertas para que la familia se dé cuenta de que su bebé padece de esta afección”.

—¿Las neumonías son evitables?

—Al conocer y evitar los factores de riesgos que predisponen a adquirirla, podemos disminuir su incidencia y prevenir la aparición de neumonías graves. Debe tenerse especial cuidado en la atención prenatal a la embarazada con el fin de evitar la prematuridad, el bajo peso al nacer.

“También es importante ofrecer lactancia materna exclusiva a los niños hasta los seis meses de edad. En caso que el niño padezca una enfermedad de base cumplir estrictamente con el tratamiento y las indicaciones médicas, así como su seguimiento por los especialistas indicados. Evitar el hacinamiento, no fumar en casa, ni en ningún lugar donde se encuentre el niño, ni tampoco manipular al bebé después de haber fumado pues inhala la nicotina adherida a la ropa y el pelo.

“Es fundamental cumplir con los esquemas de vacunación de los niños, mantener una adecuada higiene del hogar, lavarse las manos frecuentemente, tanto las del niño, como las de sus padres o cuidadores. No permitir que el pequeño esté en contacto con personas enfermas”.

—¿A qué médico acudir en caso de enfermar el niño?

—Ante la aparición de cualquier síntoma llevar al niño de inmediato al médico de familia que lo evaluará oportunamente e indicará tratamiento y seguimiento del mismo. En caso de necesitar interconsulta él solicitará al pediatra su evaluación.

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A propósito de la fecha la UNICEF ofrece 5 datos importantes sobre esta enfermedad.

La neumonía sigue siendo la principal causa de muerte en niños menores de 5 años.

Solo el año pasado, casi 1 millón de niños menores de 5 años murieron a causa de la neumonía. El impacto de esta enfermedad es mayor entre los más pobres y vulnerables, aunque se puede prevenir.
        

      1. La neumonía es la enfermedad infecciosa más letal

En 2015, la enfermedad se llevó la vida de 922.000 niños menores de 5 años en el mundo. Esto implica una pérdida de 2.500 vidas al día, 100 cada hora.

      2. Las muertes por neumonía se han reducido casi a la mitad

Desde el año 2000, el número de muertes infantiles ha disminuido en un 47%. El enorme progreso se ha conseguido gracias a las vacunas, las mejoras en la nutrición y eltratamiento. Sin embargo, la incidencia de la neumonía no se ha reducido tan rápido como la malaria (58%), el VIH/SIDA (61%) o el sarampión (85%).

      3. Las muertes de niños a causa de la neumonía se distribuyen de forma desigual

El número de muertes infantiles varía significativamente, golpeando más fuerte a los más pobres. Casi dos tercios de las muertes infantiles por neumonía se concentran en solo 10 países: India, Nigeria, Pakistán, República Democrática del Congo, Etiopía, Angola, Indonesia, China, Chad y Afganistán. 

      4. Con soluciones simples podemos salvar vidas

La lucha contra las muertes causadas por neumonía se centra en la prevención, la protección y, cuando se produce la infección, todo depende de un buen tratamiento:

Prevención. Las vacunas. 
Protección. La lactancia materna exclusiva en los 6 primeros meses de vida es una forma muy efectiva para proteger a los niños de neumonía y otras enfermedades infecciosas. 
Tratamiento. Para salvar a los niños de la neumonía se necesita actuar rápidamente ante cualquier posible síntoma, incluyendo la dificultad de respiración y la tos. El tratamiento para la mayoría de tipos de neumonía suele ser el uso de antibióticos.

       5. ¡Muchos niños que muestran síntomas de neumonía no reciben tratamiento!

Llevar a los niños al médico cuanto antes puede salvar vidas. Sin embargo, solo 3 de cada 5 niños reciben la atención y los cuidados necesarios. En África subsahariana, donde se dan la mayoría de muertes, solo se atiende a 2 de cada 5 niños con síntomas de neumonía. 

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