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Gabriel, con la luz de la enseñanza desde Caibarién hasta Guinea Ecuatorial

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Al profesor Gabriel Ramón Soter González lo conocí gracias a una publicación en el portal de Facebook de la dirección municipal de Educación en Caibarién. Ahí supe que cumple misión internacionalista en la República de Guinea Ecuatorial. 

Las peripecias que hice para conversar con este licenciado en Física y Astronomía,  debido a la diferencia horaria, valen la pena porque descubrí a un caibarienense humilde y apasionado por su profesión.

El profesor Gabriel en Guinea Ecuatorial

¿Por qué decidió ser profesor?  

  • Me convertí en profesor porque en el país se necesitaban educadores. Confieso que me sentía insatisfecho por no dar un paso al frente cuando se formó el primer destacamento pedagógico, entonces cursaba el décimo grado, era demasiado joven y no estaba seguro de mi vocación. Sin embargo un día, en el año 1976,  decidí que sería educador y aquí estoy.

Cuénteme de su trayectoria profesoral.

  • Comencé a trabajar en la entonces Escuela Secundaria Básica en el Campo (ESBEC) María Escobar Laredo en Dolores, como profesor de Inglés. Al año siguiente es que imparto clases de Física,  y más tarde ocupo el cargo de jefe de cátedra. Para el año 1980  me traslado a la Escuela de Oficios, luego paso a ser subdirector de la escuela rural de Jinagüayabo, por necesidad del municipio  regreso a la Escuela de Oficios, luego al Instituto Preuniversitario en el Campo (IPUEC) y después fui trasladado al Instituto Preuniversitario Urbano (IPU) Rubén Martínez Villena. En fin, he ocupado múltiples funciones como docente y dirigente en Educación en Caibarién.

¿Por qué aceptó cumplir misión internacionalista?

  • En el año 2018 fui convocado por el Partido y el Gobierno para cumplir misión internacionalista en la hermana República de Guinea Ecuatorial. Entonces no dude en dar el paso al frente porque me gusta enseñar, ese es mi deber como cubano, como educador, llevo la luz del saber a quienes lo necesitan. Así que, desde hace tres años doy clases de Física, Química y Tecnología en la secundaria del barrio de Atepa, en Mongomo, en la provincia de Weles Zas.

¿Le resultó difícil impartir clases a estudiantes guineanos?

  • Al principio fue difícil porque, aunque hablan español, su cultura es muy diferente a la nuestra, pero, son muchachos agradecidos, cariñosos, educados y se esfuerzan mucho para aprender, eso me reconforta como profesor.

¿Cómo se siente vivir la pandemia de la Covid-19 en otro país?

  • Confieso que he tenido mucho miedo de contraer el coronavirus, en especial porque estoy lejos de Cuba, lejos de mi familia. Por otra parte me siento seguro porque en la misión somos estrictos en el cumplimiento de todas las medidas sanitarias establecidas por el protocolo de los Ministerios de Salud cubano y guineano. Entre todos nos cuidamos, usamos mascarilla, se nos prohíbe viajar en transporte público y estar en aglomeraciones de personas. Hasta ahora no hemos enfermado, eso es lo más importante.

¿Tiene alguna anécdota que contarnos de estos tiempos difíciles?

  • Déjeme contarle que, en una ocasión cuando viajábamos para la escuela en el transporte de la brigada, en una barrera nos detuvo la guardia, nos revisaron el pasaporte, el PCR con resultado negativo y el carnet de vacunación. Por suerte, todos los cubanos poseíamos los documentos actualizados porque de lo contrario nos hubieran detenido y pasado un mal rato.

¿Cuál es su mensaje para sus compañeros en este Día del Educador Cubano?

  • A mis compañeros educadores les aseguro que los extraño mucho y les envío  un saludo desde esta lejana tierra. Les pido que continúen como fragua en la formación de diamantes. Un fuerte abrazo y hasta pronto.

¿Y para su familia?

  • A mi esposa Amarilis, a mis hijas Yanileidys y Dayalis, a mis nietos Gabriela y Michel, a toda mi familia,  les digo que los quiero mucho, en especial porque están siempre a mi lado dándome fuerzas para seguir adelante con esta causa justa, y les aseguro que recuperaremos todo el tiempo de separación.

El profesor Gabriel, ahora con 66 años de edad, es el único pedagogo caibarienense que cumple misión internacionalista por estos días. Como «€œhonrar, honra»€ llegue desde Caibarién, Cuba hasta Mongomo, Guinea Ecuatorial, nuestro agradecimiento por su dedicación por más de cuarenta años a la enseñanza, en especial en este Día del Educador.

El profesor Gabriel con sus estudiantes guineanos
Con estudiantes y profesores cubanos y guineanos
Con sus compañeros de misión en Guinea Ecuatorial

Imágenes cortesía del entrevistado

Yudith Delgado Rodríguez

Yudith Delgado Rodríguez

Periodista, directora, locutora y guionista en CMHS Radio Caibarién.

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