S.O.S: Diversidad biológica

Hace tiempo que la comunidad científica advierte de la importancia de la preservación y conservación de la diversidad biológica. Se han firmado incluso acuerdos, como el Convenio sobre Diversidad Biológica (CBD) de 1992, que permiten tener un marco legal para protegerla internacionalmente.  Sin embargo, el ritmo de degradación ambiental y la pérdida de diversidad biológica no ha disminuido tras su ratificación. El propio CDB reconoció en 2010 que no se había alcanzado el objetivo propuesto y que la tasa de desaparición en la mayoría de los ecosistemas seguía creciendo.

La deforestación y la acción humana en general sobre la biosfera, están causando la pérdida de la diversidad biológica a una tasa extremadamente rápida, dando lugar a la extinción de las especies, la desaparición de la diversidad genética y de los ecosistemas en general; con ello se produce la pérdida de valiosos recursos biológicos que afectan a la sociedad en sentido ético, estético, económico (real y potencial) y ecológico. Con la pérdida creciente de la biodiversidad, se pondrá en riesgo la capacidad evolutiva del planeta, existiendo un serio peligro de que surja un nuevo período de decrecimiento masivo de la biodiversidad.

Una de las principales consecuencias de la deforestación es la pérdida de biodiversidad, que tiene importantes efectos adversos para la Tierra (Foto: Internet)

Sobre este concepto, nos argumentó el licenciado Félix Alexis Correa Álvarez, especialista del Centro de Estudios y Servicios Ambientales de Villa Clara (CESAMVC): «se refiere en general a la variabilidad de la vida, en tres niveles básicos: los ecosistemas, las especies y los genes. La diversidad biológica de un país, una región marina o terrestre y el planeta en su conjunto, se refleja en los diferentes tipos de ecosistemas que contienen, el número de especies que poseen, el cambio en la riqueza de especies entre un espacio y otro, y el número de endemismos, así como las subespecies y variedades o razas de una misma especie, entre otros»

El joven geógrafo asegura que «las modificaciones ecológicas que el hombre de forma acelerada está ocasionando en la naturaleza, repercuten en la vida planetaria de forma dramática, dando lugar a un proceso de pérdida brusco de la biodiversidad, por lo que se habla de la sexta extinción masiva de la vida en la Tierra»

«Si el ritmo actual de extinción sigue en incremento geométrico, como lo hace la población humana, y si la destrucción ambiental continúa también aumentando geométricamente, es casi seguro que el 50% o más de las especies existentes en la actualidad desaparecerán en el presente siglo, por lo que seremos testigos de una de las peores extinciones masivas de toda la historia de la Tierra, colocando al hombre, fruto de la evolución de la vida en nuestro planeta Azul, como causa de la extinción de un gran número de otras especies, con el aditivo de ser la única que atentó contra ella misma».

En Cuba, por sus características insulares, se ha propiciado la evolución de una diversidad biológica particular y con valores muy altos de endemismo, los que condiciona, a la vez, la fragilidad y vulnerabilidad de algunos de nuestros ecosistemas. En conjunción con ello, diversos procesos antrópicos han provocado un proceso continuo de pérdida de la biodiversidad, que se expresa, de forma más crítica, en aquellos ecosistemas frágiles como los arrecifes coralinos, los manglares, las pluvisilvas y los bosques o matorrales remanentes de lo que fue la cobertura original a lo largo del archipiélago.

La caza y pesca furtiva e indiscriminada de especies figuran entre las causas de mayor impacto sobre la diversidad biológica (Foto: Internet)

En este contexto, Félix Alexis Correa Álvarez aseveró que: «la conservación de la biodiversidad resulta una tarea prioritaria para el país y nuestra provincia. Para el CESAM constituye una línea estratégica dentro de su misión; la implementación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas a partir del manejo del Parque Nacional Los Caimanes, el programa de Manejo Integrado Costero con epicentros en las comunidades costeras de Isabela de Sagua y Caibarién, así como la ejecución de proyectos y servicios ambientales, recogen las principales acciones que se acometen para contrarrestar la pérdida y deterioro de la diversidad biológica en el territorio, aspecto medular en el Plan de Estado para el Enfrentamiento al Cambio Climático “Tarea Vidaˮ. Ejemplo de ello resulta el ordenamiento ambiental de cuencas hidrográficas, la elaboración de planes de manejo en áreas protegidas, los estudios ecológicos en ecosistemas sensibles, las evaluaciones de biodiversidad terrestre y marina, los estudios de comunidades de poblaciones de flora y fauna, entre otros»

Anillamiento de aves en cayo Santa María durante la migración otoñal de 2019 (Foto: Ángel Arias Barreto/Facebook)

Hoy celebramos el Día Internacional de la Diversidad Biológica confinados, en la mayoría de los países, para intentar no colapsar los sistemas de salud debido a la COVID-19. Esta enfermedad contagiosa transmitida por un coronavirus está poniendo en peligro sociedades que se creían invencibles, completamente conectadas tecnológicamente pero también completamente desconectadas de la naturaleza.

La actual zoonosis ha puesto en evidencia esa desconexión. Los humanos somos parte de la diversidad biológica y sobre nosotros rigen sus mismas reglas.

La pérdida de diversidad conduce a sistemas, no solo empobrecidos en términos de especies, sino también funcionalmente. Esto puede dar lugar a ecosistemas menos resistentes y resilientes ante las perturbaciones. Porque las interacciones ecológicas son también servicios ecosistémicos. La pérdida de parte de esas interacciones por la desaparición de especies y la destrucción de los hábitats hace que los ecosistemas cambien sin que sepamos aún muy bien hacia dónde.

Es tiempo de cambiar, gran parte de la solución está en nosotros mismos, y pasa por entender que todos los seres vivos tenemos un origen común de pertenencia mutua y de un futuro compartido; pasa por reflexionar sobre el impacto de nuestro estilo de vida, hábitos de consumo y formas de producción; y pasa por entender también que una de las claves para enfrentar este y otros problemas ambientales, está en lograr un cambio de adentro hacia afuera.// Por Félix Alexis Correa Álvarez

Edición web: Ernesto Hernández Palencia.

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