Páginas que cuentan

Dicen que recordar es volver a vivir sin embargo leer es experimentar la vida tal cual se sueña. Todas las niñas se imaginan princesas cuando a la hora de dormir mamá o papá devela la historia de Blancanieves o Cenicienta. Y surge así la creencia en las hadas y los duendes, la fantasía de poder entender el idioma de los animales o el crédito de que a las 12 de la noche toman vida los juguetes y Cascanueces enfrenta una y otra vez a las malvadas ratas.

Muchos aseguran que un buen libro es un buen amigo, no por lo que pueda develar o entretener sino por el conocimiento que regala entre líneas, ese saber universal que puede estar detrás de una metáfora, una ironía, o la historia más absurda. No en balde los más reconocidos best sellers narran la más cruda realidad tomando como argumento una descripción fantástica o descabellada.

Por ello es que trascienden hasta hoy ejemplares como El Principito donde lo esencial es invisible a los ojos o  narraciones al estilo de Alicia en el país de las Maravillas, en la cual debes correr todo lo que puedas para permanecer en el mismo lugar. Aunque estos ejemplos son catalogados como historias infantiles, por la complejidad de los textos se recomiendan también para los adultos.

Novelas históricas, de amor, sociales, policíacas…cuentos infantiles, eróticos, realistas, de ficción…biografías sobre personajes célebres… libros de autoayuda, de cocina, de manualidades… todos distraen, alimentan la imaginación y al final del día siempre enseñan algo nuevo. Hay para todos los gustos y todas las edades.

Para los incrédulos Dante Aligieri describió los círculos del Infierno, para los miopes José Saramago dedicó su Ensayo sobre la Ceguera, para los luchadores Gabriel García Márquez ideó a Macondo durante un período de Cien años de soledad, para los amantes de la belleza Dulce María Loinaz sembró su Jardín, para los soñadores Miguel de Cervantes lanzó al mundo a su Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha…y así sucesivamente por lo siglos de los siglos nacen los personajes con los siempre alguien puede sentirse identificado.

Amén de los clásicos, esos materiales que nunca pasan de moda, cualquier libro que llegue a las manos puede ser gratificante, lo que nunca debería suceder es abandonar este mundo sin haber experimentado otros. Porque un libro no sólo es un buen amigo también permite viajar sin tener boletos, ser sin tener dinero y  amar sin tener pareja, recordémoslo este 31 de marzo, Día del Libro Cubano.

Fotos tomadas de Internet

Yudith Delgado

Yudith Delgado

Periodista, guionista y directora de programas radiales. Amante de mi familia y de Caibarién.

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