Los cangrejeros de La Villa Blanca

Mucho se llama a Caibarién entre quienes la conocen como La Villa Blanca,  presta el nombre a productos, instalaciones recreativas y comercios de la ciudad, incluso, nuestra emisora de radio local se autodenomina “La Voz de La Villa Blanca”.

Aquí,  unos 40 mil habitantes, residentes en alrededor de 212 kilómetros cuadrados, de los que sólo unos 46 kilómetros cuadrados pertenecen a la ciudad cabecera, se autodenominan indistintamente caibarienenses o cangrejeros.

Nadie ha logrado establecer desde cuándo Caibarién es La Villa Blanca y a partir de qué momento los caibarienenses somos cangrejeros, algunos lo remontan a la lejana fecha de la fundación en 1832, o un poco antes, cuando algunos pescadores se asentaban en la zona, peligrosa por los frecuentes desembarcos de piratas que asediaban la vecina ciudad de San Juan de los Remedios, y otros dicen que la llaman así desde inicios del siglo XX, cuando la prosperidad económica la dotó de numerosas edificaciones de claros colores e hizo crecer sus calles. Pero  lo que sí está bien claro es  por qué usamos ambos apelativos.

pescadorLo de Villa Blanca parece provenir del relleno inicial de nuestras primeras calles, a base de un polvo de piedra caliza extremadamente blanco, que las hacía relumbrar a la luz del sol tropical, también lo relacionan con el tipo de piedra, llamada laja, utilizada en el piso de nuestros portales, prolongación delantera de todas las casas caibarienenses,  que servía para el tráfico peatonal y para proteger del sol y la lluvia a los transeúntes al cubrirse con enormes techos de maderas y tejas; el caso es que las lajas, tienen colores del ocre al blanco y brillan según van puliéndose por el paso, de manera que también aportaron blancura.

Otros elementos para que Caibarién sea La Villa Blanca, van al trazado recto de sus calles, anchas y todas con salida al mar, lo que la aparta de la tradicional construcción circular de “plaza de indias” que se conocía hasta entonces, para convertirla en una ciudad con trazado moderno, de mayor visibilidad y amplitud.

En Cuba existe otra ciudad llamada también Villa Blanca, se trata de Gibara en la provincia de Holguín, pero de sus motivos, mejor será que hablen ellos, o entraríamos en una larga porfía de quién tuvo antes el nombre.

El tema ha sido investigado por especialistas en la historia local, quienes sustentan la importancia de este término de La Villa Blanca en la  identidad de la ciudad de Caibarién.

El apelativo de cangrejeros que reciben sus habitantes se refiere a la fuerte presencia de la especie conocida como cangrejo moro que se pescaba en abundancia en nuestras aguas costeras, y se comercializaba con otras ciudades de Cuba y el extranjero, en un tiempo constituyó importante fuente de ingresos para los comerciantes, pues no crea que al pescador se le pagaba gran cantidad por tan duro trabajo; lamentablemente hoy la manifestación de la especie ha decrecido por cambios climáticos y técnicas de pesca inadecuadas, al punto que no es frecuente encontrar un cangrejo moro.

Cangrejo de la tierra
Cangrejo de la tierra

Sin embargo, un pariente menos ilustre pero aún muy presente en nuestra fauna y que ha llenado calderos  pobres por cientos de años, es el llamado cangrejo de la tierra, que se caza directamente en sus cuevas en cualquier lugar cercano a la costa, y tiene sus corridas cuando truena y hay luna llena; entonces salen a capturarlos partidas de ciudadanos de cualquier profesión y nivel cultural, como hobby, o para actividad comercial.

De la escasa carne del cangrejo de la tierra se elaboran platos considerados como exquisitos por naturales de Caibarién y visitantes: el llamado enchilado, entre nosotros enchilao, abundantemente sazonado, y una forma más simple, pero no menos deliciosa: luego de hervido se adereza solo con sal y limón y puede pasarse o no por una minima cantidad de aceite.

Enchilao de cangrejo
Enchilao de cangrejo

En temporada de cangrejos, suele vérseles transitando por nuestras calles, en horarios nocturnos, algunos hasta se introducen en las viviendas donde con los ruidos de sus patas y muelas al trepar por las paredes de madera, hicieron pensar en fantasmas y aparecidos a algún que otro visitante; mientras que,  en la carretera que conduce a la cayería noreste de Villa Clara, famosa por sus instalaciones turísticas, ofrecen un verdadero espectáculo al  transitar sobre ella dificultando la circulación de los autos que irremediablemente deben  atropellarlos para continuar la marcha.

Diríase que ya somos más cangrejeros por este amigo “de la tierra” que por el cangrejo moro, pero al fin y al cabo, mantenemos esa forma de nombrarnos que usamos sin el menor complejo, sino más bien como un título que nos enorgullece. La música popular recoge también esa forma de nombrarnos y hasta alude a razones ecológicas en su lenguaje: “Los cangrejos de Caibarién son los mejores, no les entren  a palos, muchachos, no sean abusadores”.

Y hablando de música, mucho se ha cantado a Caibarién, Lorenzo Loyola compuso Aguas Marinas que puede escuchar por el Trío Villa Blanca.

 

La gente de Caibarien es alegre
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Por: Raisa Guevara García/raisag@cmhs.icrt.cu

Yudith Delgado

Yudith Delgado

Periodista, guionista y directora de programas radiales. Amante de mi familia y de Caibarién.

5 comentarios sobre “Los cangrejeros de La Villa Blanca

  • el 1 octubre, 2016 a las 9:05 pm
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    Bella mi Villa Blanca , muchos deseos de estar en ella, soy cangrejera de pura cepa , por que nací en Caibarién y porque me gusta el cangrejo jajajaja saludos a todos los Caibarienenses desde aquí de Brasil .

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  • el 16 febrero, 2017 a las 3:51 am
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    Con muchos deseos de volver a mi lindo Caibarién y salir a buscar cangrejo en corridas y saborear un rico aporreado o enchilado, saludos desde Venezuela para mi pueblo y su gente, nos vemos.

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  • el 16 diciembre, 2017 a las 6:28 pm
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    nosoy amante a la varne del cangrejo, de hecho no me gusta, pero si me gusta caminar por todas las calles de la villa blanca, ver la gente, mirar las cosas que hay, su gente, un saludos a toda la gente de esta villa

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  • el 24 febrero, 2018 a las 1:22 am
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    Cangrejero 100% hasta la muerte

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    • Yudith Delgado
      el 24 febrero, 2018 a las 3:31 pm
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      Gracias Sandro. Conocemos de tu pasión por Caibarién, nuestro pedacito de Cuba. Un abrazo

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