La vinatera de Caibarién, una centenaria muy joven

licoreria Miguel López

La Fábrica “Vinatera del Norte” de Caibarién, es una centenaria muy joven, recorrerla nos hace caminar en el embrujo del tiempo hasta llegar a inicios del siglo XX. A esa época en que los españoles Miguel López González y Jesús Vivero Fragas, unieron sus capitales para hacer realidad su sueño de producir bebidas alcohólicas en esta villa.

Así en la calle 4, entre las avenidas 1ra y 3ra, el 4 de noviembre de 1914, abrió sus puertas la Fábrica de Licores Miguel López y Cia. Ocho años más tarde pasó a la Compañía Licores de Caibarién, conformada por las licorerías de Marcelo Bilbao, Vicente González y Miguel López y Cia, y en la que fue nombrado presidente Marcelo Bilbao, tesorero Vicente González y como administrador general Miguel López.

Esta compañía solo duró tres años, entonces la fábrica pasó a ser Miguel López S. en C. y en ese momento contaba como socio comendatario Domingo Nazabal, el dueño del Ingenio Nazabal, enclavado en El Santo, municipio Encrucijada, quien años más tarde se retiró del negocio.

Se conoce que en la licorería de Caibarién la jornada laboral era de 8 horas, para esa época laboraban en ella 28 trabajadores, de los cuales 20 eran fijos y 8 eventuales. El nivel de escolaridad era muy bajo entre los obreros, a excepción del personal administrativo.

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Área productiva de la Licorería Miguel López

La fábrica producía 4 horas en la mañana y 4 en la tarde, de lunes a viernes. Los sábados solo se laboraba 4 horas en la mañana, y en la temporada estival existía la denominada “La jornada de verano” y la labor llegaba hasta el viernes.

Los trabajadores fijos de la licorería caibarienense devengaban un salario promedio de 16 pesos semanales, y los eventuales 13 pesos, mientras los lavadores de botellas a destajo se les pagaba a razón de 5 centavos la docena de envases limpios.

En la vinatera se fabricaban vinos dulces, tintos, secos, y licores. Como producción secundaria elaboraban la Sidra Romería, Cremas, Anís, Menta y Apicot. Algunas de las marcas más importantes eran el Ron Casino, el Coñac Tres Coronas, el Apicot Brandy y el Anís Manchego. También se producían los vinos Rey Primavera y Nuevo Mundo. Todas estas bebidas se exportaban a Estados Unidos y América del Sur.

Las materias primas utilizadas para producir estas bebidas alcohólicas eran nacionales, en el caso del azúcar y el alcohol. Mientras las esencias eran importadas de Alemania y Francia, y los clarificantes y filtrantes eran norteamericanos.

La fábrica Miguel López S. en C. contaba con un equipamiento fabricado en Estados Unidos, tal es el caso de: filtros, bombas, y turbinas, mientras el llenado de las botellas se realizaba con finas mangueras de goma. Toda la instalación recibía mantenimiento periódico encargado al Taller de Arístides Gómez.

Los trabajadores de la licorería eran miembros de la Asociación de Obreros y Empleados del Comercio, y en el año 1952 pasaron al recién constituido Sindicato de licoreros, refresqueros, cerveceros, neveros y sus anexos.

Se conoce que los hijos de Miguel López, eran trabajadores de la fábrica y tuvieron una militancia activa en el Movimiento 26 de julio (M-26-7). Por cierto, la licorería fue incendiada por los miembros de este movimiento revolucionario, sin embargo, se conoce que fue un error ya que el sabotaje estaba previsto realizarlo en otra fábrica de la villa.

Incendio de la Licoreria por el M-26-7
Incendio de la Licoreria por el M-26-7

En 1959, llega la libertad definitiva para Cuba, y un año más tarde se inicia la nacionalización de la totalidad de las industrias del país, en ese momento la fábrica Miguel López S. en C. se convirtió en la “Vinatera del Norte”, nombre que conserva hasta la actualidad.

El primer administrador de la vinatera caibarienense, en la Revolución fue Francisco Perera (Paco). En la industria se creó un aula para la alfabetización y superación escolar de sus trabajadores.

Para el año 1962 los obreros de la industria ganaron el reconocimiento de “Mejor fábrica del país” de la Empresa de bebidas y licores. Con la maquinaria de antaño y un ligero incremento de fuerza laboral se sobre cumplían los planes productivos y era una empresa rentable.

Bajo los efectos del naciente Bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, implantado en 1962 y vigente en la actualidad, la Vinatera del Norte sufrió escasez de piezas de repuesto para sus máquinas, y en su mayoría fueron suplantadas por otras compradas en el Campo Socialista o rescatadas por los innovadores del centro.

En 1969 la fábrica confrontó serios problemas productivos debido a la carencia de envases, y como iniciativas de sus obreros se promulgó el llamado “Plan rescate” para la recuperación de botellas usadas durante jornadas de trabajos voluntarios.

Seis años más tarde (1975) por decisión del entonces Ministerio de la Industria Alimenticia se fusionaron las Fábricas de licores Ron Jagua y la Vinatera Escambray, de Santa Clara y la Vinatera del Norte, aumentando la capacidad productiva fabril con la consiguiente ampliación de las líneas de embotellados y la sección de lavado de envases.

En la década de los setenta, del pasado siglo XX, la vinatera de Caibarién contaba con 94 obreros, y estaba dividida en una estructura organizativa que contaba con los departamentos: Administrativo, Centro Recolector, Mantenimiento, Lavado de envases y estiba, Fabricación, Producción, y el Almacén de materias primas y materiales.

Para 1979 la Vinatera del Norte recibió 8 tanques de acero inoxidable, y se remplazaron los antiguos de madera que se encontraban muy deteriorados. Asimismo, se instaló una máquina para el lavado de botellas y una caldera de vapor “Caribe”. Todo con vistas a perfeccionar la industria, humanizar el trabajo y aumentar la productividad.

Dos años más tarde (1981) se unificó la Empresa Embeli con la vinatera. En 1982 se remodeló el local destinado a las oficinas y se rehabilitó un área de taller para el mantenimiento fabril y la solución de roturas. Se asignó a la fábrica un compresor para aire, además de un montacargas para agilizar la carga y descarga de los productos recibidos, humanizar el trabajo y cumplir con lo establecido en el Sistema Cadena Puerto-Transporte-Economía Interna.

En el año 1983 se instaló un wincher eléctrico para el izaje de los tanques de sosa cáustica y su vertido en el tanque de disolución, una vía que dignificó el trabajo. Cuatro años más tarde se creó el Club de Vinicultores Vinatera del Norte bajo la asesoría de la Dirección Municipal de Cultura.

La Vinatera del Norte recibía la mayoría de la materia prima empleada en su proceso industrial de la otrora Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y los países del Campo Socialista. Con la caída de estos (1991) y los duros años del Período Especial, la fábrica sufrió un gran deterioro de su maquinaria, a lo que se sumaron déficit de materia prima nacional y extranjera, y por consiguiente una disminución de su productividad y eficiencia fabril.

En el año 1995 los vinos y rones producidos en la Vinatera del Norte, adoptaron la marca “Brindis”, a razón de las demandas impuestas a Cuba por varias firmas de bebidas alcohólicas patentadas por Estados Unidos y otros países.

Pasado el Período Especial, en el año 2005 la licorería de Caibarién entró en Proceso de Perfeccionamiento Empresarial, bajo un sistema de dirección y gestión empresarial para incrementar al máximo la eficiencia y competitividad de la empresa estatal socialista.

Área de producción Vinatera del Norte
Área de producción Vinatera del Norte

En la actualidad esta fábrica produce: 3 líneas de vinos (seco, semidulce y dulce), Vermouth Blanco, Blanco de pasas y Rojo; rones “Decano” de diferentes grados y lanzó como nuevo producto el Vino Brindis dulce de ciruelas. Estas producciones tienen como destino el mercado nacional en Peso Cubano Convertible (CUC) y Peso Cubano (CUP).

En la actualidad laboran en esta Unidad Empresarial de Base (UEB) 90 trabajadores, de los cuales 9 son administrativos. El 40 % de su fuerza laboral es femenina y el salario medio mensual oscila los 390.00 CUP, a la que se suman las estimulaciones logradas a través del pago por rendimiento productivo.

Este 4 de noviembre, en su nuevo aniversario, la Vinatera del Norte otrora Fábrica Miguel López S. en C. sobrecumple  todos sus indicadores contables, tal es el caso de los planes de ventas, utilidades, la producción mercantil, así como de bienes y servicios. Cifras demostrativas de la valía de sus trabajadores. En este cumpleaños podemos aseverar que: “la vinatera de Caibarién es una centenaria muy joven”.

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Fuentes:

-Lic. Lenin Flores Márquez, Investigador de la Historia de Caibarién.

-Apuntes históricos de la UEB Vinatera del Norte facilitados por el trabajadores Yarodys A. Lorenzo Luna.

Fotos:

-Antiguas Tomadas de Archivos personales del coleccionista Lenin Flores Márquez.

 

Yudith Delgado

Yudith Delgado

Periodista, guionista y directora de programas radiales. Amante de mi familia y de Caibarién.

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