Un curioso bastón en Caibarién

A simple vista parece un antiquísimo y elegante bastón, dentro de una colección que cuenta con cerca de cuarenta ejemplares. Sin embargo cuando su propietario lo toma en manos y lo manipula su función cambia de soporte para caminar y se convierte en una peligrosa arma de fuego.

Cuenta el Licenciado Lenin Flores Márquez que hace más de 30 años llegó a su colección personal el primer bastón-pistola, (posee dos) este pertenecía a Don Juan Carrillo, un reconocido maestro de obras de Caibarién, con una posición holgada, y quién quizás lo adquirió para defenderse de los rufianes de su época.

Según puede leerse en un cifrado lateral en el cuerpo del bastón-pistola, se fabricó en Inglaterra, en el año 1896. Este tiene un singular complemento que se coloca en su mango y sirve como culata para lograr un tiro certero.

Los bastones-pistolas son ejemplares que producen una fuerte atracción y asombro a quienes comienzan una incursión por el fascinante y heterogéneo mundo de las armas.

Estos bastones disimulan cañones de armas de fuego. El mango contiene las piezas del mecanismo (percutor y disparador), así como la recamara para insertar el cartucho metálico. Sólo se tienen conocimientos de ejemplares que disparan cartuchos de fuego central.

El 9 y 14 milímetros son los calibres más en boga. Sin dudas, estas armas debieron resultar de cierta utilidad como instrumentos destinados a la autodefensa o para citas engañosas. De ellos existen diversas variantes, algunas tan bien disimuladas, que es difícil imaginar la propiedad mortífera implícita en el aparente pacífico bastón. Muchas de estas armas pueden disparar, inclusive, cartuchos de perdigones.

La producción de los bastones armados como armas de fuego sólo fue posible en la segunda mitad del siglo XIX, cuando el desarrollo obtenido por las armas de retrocarga, gracias al advenimiento de los cartuchos metálicos, permitió la construcción de mecanismos simplificados de fácil obturación y cómoda operatividad de carga.

baston
Ranura para depositar el proyectil.
Bastones
Bastones propiedad del coleccionista.
Cabo baston
Aditamento para puntería.

Fuentes:
-Libro “Armas raras y curiosas”. De Antonio Ramos Zúñiga. Editorial Gente Nueva (1987)
-Investigación del Licenciado Lenin Flores Márquez, coleccionista de Caibarién (Calle Agramante, # 713, entre las avenidas Máximo Gómez y María Escobar)

Yudith Delgado

Yudith Delgado

Periodista, guionista y directora de programas radiales. Amante de mi familia y de Caibarién.

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