¡Gracias por tu amor mami!

día-de-las-madres-mamá-caibarien-cuba“Envuelve a tu madre, y mírala, porque es grande honor haber venido de esa mujer al mundo”….así lo sentenció José Martí, en una de sus tantas obras escritas como homenaje infinito y admiración por su madre, por las madres.

Después de pensamientos como los de nuestro Apóstol y los de otras tantas personalidades ilustres de Cuba y el mundo, quizás nos parezca, como a mí que se hacen  escasas las palabras para horrar a las madres, sin embargo me atrevo ha hacerlo.

Mi madre, no era dada a festejar el segundo domingo de mayo, el  “Día de las madres”, y siempre argumentaba que “todos los días se es madre”, a lo añadía que no alcanza la vida para serlo, ni siquiera le alcanza a los hijos para apreciar lo que ellas hacen por nosotros.

De niña me contrariaba la afirmación de mi madre cuando en esta fecha le entregaba un regalo, y siempre reiteraba su pensar. Después llegó el momento de pasar de hija a madre, y supe valorar la inmensidad de sostener en mis brazos a esas criaturas que con sólo mirarnos roban nuestro corazón para siempre. Es cierto “se es madre todos los días”…toda la vida, incluso después de muerta.

Sé de muchas madres, como Mariana Grajales, por mencionar a una madre coraje, que sufren en silencio la pérdida de sus hijos en los combates por la libertad de la patria, pero jamás los defraudan, ni con el pensamiento porque anteponen los ideales compartidos con su prole a su dolor infinito y eterno.

La historia de la humanidad está repleta de madres célebres y también desconocidas, pero todas gigantes, inmensas; todas signadas por la necesidad de entregar a sus hijos el afecto que merecen y más, ese es un deber, y sin lugar a dudas la mayoría lo logran, ellos, esos pequeños que jamás crecen para nosotras son hasta el último aliento lo primero en nuestra existencia.

Así transcurre la vida, los bebés que un día arrullamos en nuestros brazos se vuelven adultos. Nos enorgullecen sus éxitos y nos agobian sus desventuras. Tanto aman las madres a sus hijos que se nos hacen perfectos, y en más de una ocasión llega a cegarnos la pasión, quizás sea un error a la vista de quienes nos rodean, pero…son nuestros hijos y “se es madre todos los días”.

El tiempo pasa para no volver más, y los hijos crecen, dejan el nido y  construyen el suyo, marchan a vivir su vida. Por lo general todos lo hacemos, y ya mamá deja de ser la heroína salvadora para convertirse en la anciana, o en la abuela, a la que tilda de querer y consentir el doble a los nietos.

A veces transcurren los días, y los hijos olvidamos ir a ver a nuestras madres, llamarlas por teléfono, enviarles un mensaje, dar una pequeña pista, insignificante para nosotros, pero inmensa para ellas de que las recordamos, las amamos, y el tiempo nos juega una mala pasada, en un abrir y cerrar de ojos nuestra madre ya no está, partió en brazos de la muerte, dejándonos un dolor inconsolable y una necesidad infinita.

Este segundo domingo de mayo, Día de las madres, unos podrán besar a quienes le dieron la vida, otros como yo, nos conformaremos con recordar su imagen de eterna hermosura  y los especiales momentos compartidos. Sí, es cierto como aseguraba mi mamá…”se es madre todos los días”…así que, este domingo y siempre, aprovecha cada  oportunidad para decirle: ¡Gracias por tu amor mami!

Fotos: Tomadas de Internet

Yudith Delgado

Yudith Delgado

Periodista, guionista y directora de programas radiales. Amante de mi familia y de Caibarién.

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