Ostión Cayo Francés

Regresamos a las páginas del libro “La heráldica, los blasones y las recetas marineras afrodisíacas”, del reconocido escritor caibarienense Emilio Comas Paret, para descubrir los secretos de las recetas marineras, esas que siempre tienen sabor a Caibarién.

El ostión es un molusco bivalvo que crece en las raíces de los mangles nacidos en aguas poco profundas. Se desarrolla en colonias por lo que es muy fácil conseguir cientos de ellos en poco tiempo.

En Caibarién se “pescaban” en el llamado Canalizo del Ostión en el Cayo Francés, que es un cayo bastante grande que está a unas quince millas náuticas del puerto.

Por lo general su consumo es en forma de cóctel y para ello se saca de su  concha hacia una copa y se le agrega algo de sal, limón, puré de tomate y picante de ají guaguao. Todo se mezcla bien, es delicioso al paladar, muy nutritivo y fortificante.

El abuelo Ladislao quiso incorporar el ostión al Menú del Restauran “El Navegante”  y se puso a pensar. Esta receta si le resultó difícil porque no tenía ninguna referencia por la cual guiarse en sus conocimientos culinarios. Entonces una mañana, después de varios días nos dijo triunfante: Tengo el “Ostión Cayo Francés”.

Esta es la receta:

Después de lavar bien el ostión con agua corriente  le abrimos su concha, se aparta la concha de arriba y desprendemos el molusco de la concha de abajo sin sacarlo de ella. Debe colocarse en un recipiente que sea resistente al calor y de manera tal que no se vuelquen.

Usando aceite vegetal, mantequilla, ajo y limón se hace una mayonesa y cubrimos con ella cada ostión, después se le echa a cada uno un poco de polvo de pan rayado por encima.

Entonces se colocan en el horno por espacio de diez minutos. Cuando se va a servir se le coloca unas gotas de ketchup. Eso le dará un toque de color y además le agrega su sabor.

El Ostión Cayo Francés se come como las ostras, con un tenedor o una cucharilla directamente de la concha, o sea, acercando la concha a la boca. Este invento del abuelo Ladislao es un verdadero “bocatto di cardinali” y tiene sabor a Caibarién.

Fuente:
-Versionado del libro “La heráldica, los blasones y las recetas marineras afrodisíacas” de Emilio Comas Paret.

Yudith Delgado

Yudith Delgado

Periodista, guionista y directora de programas radiales. Amante de mi familia y de Caibarién.

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