Rodajas de la langosta de Cayo Guárana

Asegura el escritor caibarienense Emilio Comas Paret que su abuelo quería hacer la langosta cocinada en el carbón y con tomates placeros para tratar de recordar los añejos gustos de la cocina de otra época.

También Ladislao quería rememorar al viejo Augusto, que era contador de “pico fino” y a veces un poco mitómano, pero decía sus exageraciones con una firmeza, que nadie en el barrio se atrevía a desmentirlo, aunque después en las conversaciones de los bares y los cuartos de costura, había hasta quien se reía de sus relatos.

Y Augusto cierta vez había contado que pescando langostas en Cayo Guárana vio una, tan grande tan grande, que los rejos le salían del agua y eso que había sus buenas tres brazas de profundidad.

Alguien después, a espaldas del viejo, hacía el chiste que en “El Pensativo” que era la lancha de dos palos de Arcadio Oliva, habían ido a La Florida a comprarles a los americanos una olla gigantesca para cocinar la langosta de Cayo Guárana.

Fue por esa broma que el abuelo Ladislao hizo el plato de la “Rodajas de la langosta de Cayo Guárana”.

Esta es la receta:

Se pueden utilizar dos o tres langostas de mediano tamaño, que son las mejores. Se limpian bien  y sin retirar el carapacho se le extrae el conducto excretor. Para ello se puede usar un instrumento fino que introducido por el ano de la langosta le extraiga la tripa, es preferible usar uno de los rejos de la langosta o si lo prefiere sacar el conducto excretor después de picadas, porque en este plato la langosta se pica en ruedas por los anillos, manteniendo el carapacho.

Después de picadas por cada dos anillos, se sazonan con sal y pimienta negra molida. Entonces preparamos un sofrito con aceite vegetal, cebollinos bien picados, vino seco, vino blanco y tomates naturales pelados y machacados sin semillas.

Las ruedas de langosta se cocinan a fuego lento en este sofrito y cuando estén blandas se le agrega puré de tomate, vinagre y caldo de pescado preparado con anterioridad.

Se deja cocinar a fuego lento hasta que espese la salsa. Las rodajas de la langosta de Cayo Guárana se pueden acompañar con arroz blanco y viandas fritas o hervidas. Entonces se sirve a la mesa esta receta con exquisito sabor a Caibarién.

Fuente:
-Versionado del libro “La heráldica, los blasones y las recetas marineras afrodisíacas” de Emilio Comas Paret.

Yudith Delgado

Yudith Delgado

Periodista, guionista y directora de programas radiales. Amante de mi familia y de Caibarién.

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