El Fuego de San Telmo

Cuentan los pescadores de Caibarién que desde hace muchos años cuando una tempestad sorprende a un barco en alta mar, la brújula se desorienta, y ya perdidos aparece una luz blanca y fuerte sobre los mástiles y las velas para iluminar la embarcación.

A esta luz los hombres de mar la llaman el Fuego de San Telmo, quien en la Religión Católica es el santo patrón de los marineros, así que la tripulación se encomiendan a San Telmo para que calme la tormenta y puedan regresar a puerto sanos y salvos.

El Fuego de San Telmo es un resplandor brillante blanco-azulado, que en algunas circunstancias tiene aspecto de fuego, que surge en dobles o triples chorros de estructuras altas y puntiagudas como mástiles, cumbres y chimeneas.

En la Grecia antigua la aparición de un único fuego de San Telmo se llamaba Helena y cuando eran dos se le llamaba Cástor y Pólux. En Roma, en cambio Séneca decía que eran estrellas que se posaban en los palos de los barcos.

En Portugal llaman al fenómeno “Luces de San Pedro” y en España al santo lo representan con el blanquinegro hábito dominico portando una vela en la mano derecha y una pequeña nave en la izquierda, como símbolo de protección hacia los navegantes.

Lo cierto es que hasta nuestros días, el “Fuego de San Telmo” es divisado por las embarcaciones en las noches de mayor oscuridad y tormenta trayendo a los pescadores y marineros la esperanza de una pronta calma. Un motivo para convertir al “Fuego de San Telmo” en leyenda.

Fuente:

-Varios artículos publicados en Internet.

Yudith Delgado

Yudith Delgado

Periodista, guionista y directora de programas radiales. Amante de mi familia y de Caibarién.

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